Nuestro Espejo

Entradas de Febrero 2006

Teorema de la riqueza

16.02.06 · Dejar un comentario

Por mucho tiempo, hemos creido -y tomado por cierto-, que ricos, son aquellos que adornan su paso por la vida con dinero, autos de lujo, viajando por el mundo, etc.
Al pensar en ello -y como es costumbre en mi- me aventuré a elaborar lo que llamé el “Teorema de la riqueza”

Teorema de la riqueza: Considerese rico a toda aquella persona que tiene la capacidad de cumplir todos sus deseos, gastando menos de lo que gana, y ahorrando lo que le sobra.

Entiendase: “Rico no es aquel que tiene millones, sino quien, ganando $ 2,00.- , puede ser feliz por $1,80.-…y ahorrar”

JIM

Categorías: Teorías

Relato de amor a un objeto

16.02.06 · Dejar un comentario

Te encontré en aquel momento de soledad constante y me aferré a vos. Creo que vos también te aferraste a mi. De algún modo, vos también estabas sola…esperándome. A veces te miro y siento que todo lo que compartimos juntos, nuestras caricias, nuestros momentos de silencio, de alegría…todos, se fueron el día que vi como se rompía por completo el vínculo. Hoy solo te guardo como un recuerdo, de buenos momentos, de compañía. Sabé, que sos parte importante de esta historia a la cual le pusieron mi nombre; la historia de mi vida. Fueron unos cinco años de compartir, todos los días un poco. Y soñar juntos. Viajar…viajar lejos. Conocer lugares que yo no conocía. Siempre estuviste ahí. Aún conservo tus fotos. Me acuerdo cuando llegaste a mi. Cuando cambiaste totalmente de look. Cada vez que veo esas fotos, esbozo una sonrisa, y, a la vez, pienso en que, lo más probable, es que nunca más te acune entre mis brazos.

Lamento mucho que no puedas viajar conmigo ahora. Pero, sabelo, la vida es así, cruel pero sincera. Tu lugar no va a estar vacío. De hecho, incluso antes de aquel día triste, me compré otra guitarra. Ella va a ayudarme a afinar y a componer como vos lo hacías.

A la memoria de mi guitarra Trovador, “La verde” como todos la conocían.

JIM

Categorías: Mi espejo

Radiografía

14.02.06 · 3 comentarios

Aclaración:

En una conversación por MSN, se me ocurrió hacer la siguiente pregunta:

“¿De qué trata tu vida?”

“No se…”

“Respondo yo, ¿querés?”

“Dale”

Y así, sin pulirlo, me salió este texto

Bueno…Nacho es un pibe que, desde siempre, se ganó el corazón de mucha gente. Camina por la vida rodeado de afectos, pero, así y todo, muchas veces se siente solo. Tuvo la suerte de salir entero de una infancia de “lujos” por un lado y mucho dolor por otro, problemas en su casa…rutina.

Con el tiempo, y por trabajo del padre, vuelve a su Buenos Aires natal y, otro golpe más. Deja todo allá, en Córdoba. Los primeros dos años se dedica a estudiar, no hace sociales.

Hoy, con 24 años y habiendo sentido el amor, el desamor, buenas y malas, tiene un buen pasar. Sigue habiendo mucha gente que dice quererlo, pero, él, descreído, o quizás apático a eso, sólo se conforma con dejar que lo quieran quienes el quiere. Le costó -le cuesta- mucho confiar sus llantos. Es tímido y extrovertido en igual proporción. Disfruta de las cosas mínimas. La soledad le da miedo. Crecer le da miedo. Siempre se propone estar bien, y, así, pese a todo, arranca todos los días. No se da el lujo de decir que está mal cuando alguien está mal. Paciente. Ordenado y predispuesto. Hay palabras que se guarda para momentos únicos. La única persona que lo escuchó decir te amo, fue porque así era. Se reserva para él sus “dos palabras mágicas” -como él las define- que son “Te quiero”. Cuando él le dice a alguien que lo quiere, esa persona estará siempre, en un lugar, grande o chiquito, pero un lugar al fin de sus sentimientos. Disfruta de disfrutar. Mira al futuro con miedo. Sabe que tiene la capacidad de lograr sus objetivos, pero, por miedo o pereza, a veces no lo hace. Introvertido con las mujeres a veces, a causa de una adolescencia con altibajos entre sus amigos, a veces se muestra muy sólido, incluso reacio. Pero por dentro es noble. Cuando él te da la mano, agarralo. No le gusta equivocarse y piensa en todo. Alienta siempre a quien lo necesita -siempre que él quiere- Encontró en la música, la compañía a su soledad. No se gusta físicamente, pero sí cómo es como persona. A veces es pedante. Pero no por maldad, sino porque la situación lo requiere. Orgulloso con quienes le dieron la espalda, pero predispuesto siempre a ayudar a quienes están, o estuvieron en las malas. Tiene el “don” de ser un tipo inteligente. Muchas cosas las “ganó” gracias a eso. Muchas cosas le salieron mal por eso. Debería ser más impulsivo, quizás. Pero sabe que no va a ser impulsivo nunca, o no ahora. Reacciona cuando lo maltratan, generalmente, doliendo. Le duele que lo maltraten o lo degraden. Se esconde en sus momentos de dolor porque siente que molesta a la gente si cuenta sus problemas. Le gusta confiar. Le cuesta confiar. Y no por desconfiado -parece un juego de palabras- sino porque a veces no sabe en quién confiar. Sintió la soledad de golpe y pensó que no quedaba nada más.

Hoy sigue siendo el mismo flaco cara de nada -así se ve él- que cuando lo maltratan sufre y cuando lo elogian baja la cabeza.

En síntesis, esa es la persona que soy…digamos qué, en sentido figurado, me conocés desnudo ahora.

JIM

Categorías: Mi espejo

Medios de comunicación

8.02.06 · Dejar un comentario

  • “La hipocrecía es el medio que utilizan los mediocres para comunicarse con los débiles”

JIM

Categorías: Frases sueltas de una vida atada

Los duelos: “Sentí su ausencia hasta que su presencia se apoderó de mis penas”

7.02.06 · Dejar un comentario

Dicen -y digo yo también- que los duelos, son todos esos momentos que no deseamos transitar. Algunos, como la muerte, pueden ser predecibles por más doloroso que nos resulte. Por una cuestión de lógica, lo más probable, es que sean mis abuelos, mis padres, quienes dejen de vivir antes que yo. Claro que a veces la naturaleza -y en otras ocasiones, el hombre pos mano propia- se encargan de que esto no pase. Todos estamos advertidos para vivir un luto. Pero, claro, no estamos preparados. “¿Cómo medir cuán feliz voy a estar el día que logre “X” objetivo? ¿Cómo saber cuán triste estaré el día que me toque llorar por una ausencia?”

Son cosas que uno no puede darse el lujo de calcular o predecir. Tienen que pasar. Y, cuando pasan, el impacto, siempre es de una forma distinta.

A modo de anécdota, voy a contarles algo del duelo que más tiempo me llevó superar:

Yo tenía 13 años, era Diciembre, 1994. Mi abuelo estaba viviendo el peor -y en consecuencia último- año de su vida. Una agonía de casi un año hizo que aquel Diciembre las copas se levanten sin fuerza, las lágrimas broten de los ojos de todos. Mi abuelo, es -y digo es porque, en ese plano, sigue siéndolo- un emblema de mi familia. En todo el sentido de la palabra. Llego el día 14, y todos lloraron porque había muerto. Yo no. No por insensible, pero, en realidad, no se porque. Solo pensé “Núnca más voy a volver a verlo…” con una total frustración y angustia. Ese día, se llevó a cabo la ceremonia del velatorio y el entierro el día próximo. A ninguno de los dos asistí.
Pasaron ocho años para que me digne a ir a llevarle una flor a su lecho. Recuerdo el momento en que me pare frente a su sepultura y lloré…lloré todo lo que no había llorado nunca en mi vida por él. Mi duelo duró ese tiempo. No sentí angustia durante esos años, pero, recordarlo, me dolía. Hoy, cuando pienso en él, como ahora, solo veo una sonrisa en mi cara. Me acuerdo de cuando me enseño a jugar Truco con las cartas, o cuando me contaba la anécdota de cuando pezcó un tiburón en Bahía San Blas.

“El tiempo no se apiadó de él ni su buena conducta. No lo hará, tampoco, con nosotros. Este es el lugar y el momento que nos tocó habitar. ¿Cuánto tiempo vamos a estar buscando el sentido de la vida, si, justamente, el sentido está en vivir?”

JIM

Categorías: Mi espejo

  • Discos escenciales