Los esporádicos momentos de paz no se miden ni se vuelven viejos. Conviven con nosotros por el resto de nuestros sueños. En tanto, cada mal trago queda sujeto a revisión de uno mismo.
Esa tarde sonreímos a la par e imaginé sus ojos hoy, mucho tiempo después. Pregunto entonces, ¿qué es la buena fortuna sino su mirada? ¿Acaso no esperamos la comprensión, compasión y complicidad del mundo que deseamos?
JIM






























































1 respuesta hasta el momento ↓
Banana Records // 11.02.08 a 8:14 AM
Siempre esperamos la comprensión, compasión y complicidad del mundo que deseamos…