Radiografía

por Nacho Merlo

Aclaración:

En una conversación por MSN, se me ocurrió hacer la siguiente pregunta:

“¿De qué trata tu vida?”

“No se…”

“Respondo yo, ¿querés?”

“Dale”

Y así, sin pulirlo, me salió este texto

Bueno…Nacho es un pibe que, desde siempre, se ganó el corazón de mucha gente. Camina por la vida rodeado de afectos, pero, así y todo, muchas veces se siente solo. Tuvo la suerte de salir entero de una infancia de “lujos” por un lado y mucho dolor por otro, problemas en su casa…rutina.

Con el tiempo, y por trabajo del padre, vuelve a su Buenos Aires natal y, otro golpe más. Deja todo allá, en Córdoba. Los primeros dos años se dedica a estudiar, no hace sociales.

Hoy, con 24 años y habiendo sentido el amor, el desamor, buenas y malas, tiene un buen pasar. Sigue habiendo mucha gente que dice quererlo, pero, él, descreído, o quizás apático a eso, sólo se conforma con dejar que lo quieran quienes el quiere. Le costó -le cuesta- mucho confiar sus llantos. Es tímido y extrovertido en igual proporción. Disfruta de las cosas mínimas. La soledad le da miedo. Crecer le da miedo. Siempre se propone estar bien, y, así, pese a todo, arranca todos los días. No se da el lujo de decir que está mal cuando alguien está mal. Paciente. Ordenado y predispuesto. Hay palabras que se guarda para momentos únicos. La única persona que lo escuchó decir te amo, fue porque así era. Se reserva para él sus “dos palabras mágicas” -como él las define- que son “Te quiero”. Cuando él le dice a alguien que lo quiere, esa persona estará siempre, en un lugar, grande o chiquito, pero un lugar al fin de sus sentimientos. Disfruta de disfrutar. Mira al futuro con miedo. Sabe que tiene la capacidad de lograr sus objetivos, pero, por miedo o pereza, a veces no lo hace. Introvertido con las mujeres a veces, a causa de una adolescencia con altibajos entre sus amigos, a veces se muestra muy sólido, incluso reacio. Pero por dentro es noble. Cuando él te da la mano, agarralo. No le gusta equivocarse y piensa en todo. Alienta siempre a quien lo necesita -siempre que él quiere- Encontró en la música, la compañía a su soledad. No se gusta físicamente, pero sí cómo es como persona. A veces es pedante. Pero no por maldad, sino porque la situación lo requiere. Orgulloso con quienes le dieron la espalda, pero predispuesto siempre a ayudar a quienes están, o estuvieron en las malas. Tiene el “don” de ser un tipo inteligente. Muchas cosas las “ganó” gracias a eso. Muchas cosas le salieron mal por eso. Debería ser más impulsivo, quizás. Pero sabe que no va a ser impulsivo nunca, o no ahora. Reacciona cuando lo maltratan, generalmente, doliendo. Le duele que lo maltraten o lo degraden. Se esconde en sus momentos de dolor porque siente que molesta a la gente si cuenta sus problemas. Le gusta confiar. Le cuesta confiar. Y no por desconfiado -parece un juego de palabras- sino porque a veces no sabe en quién confiar. Sintió la soledad de golpe y pensó que no quedaba nada más.

Hoy sigue siendo el mismo flaco cara de nada -así se ve él- que cuando lo maltratan sufre y cuando lo elogian baja la cabeza.

En síntesis, esa es la persona que soy…digamos qué, en sentido figurado, me conocés desnudo ahora.

JIM

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