Imposición de felicidad

por Nacho Merlo

Me cuestioné muchas veces el porqué. Quise saber todas y cada una de las razones que me obligan a ser feliz. Veo que la felicidad se manifiesta de diferentes formas. A su análisis voy a dedicar parte de mi tiempo.

El concepto de felicidad como idea surge de haberme planteado –y notar que no soy el único- al estado de felicidad como imposición. Es una idea impuesta. ”Necesito ser feliz” sería una frase ejemplo de ello. ”¿Qué es lo que nos hace felices?” “¿Ser más?” “¿Sentir que hay gente que es menos?” Es un concepto cuasi egoísta en el cual, encontramos en primer posición a nuestros ideales. Dejamos de lado todo lo demás y marcamos el camino con nuestra propia idea. Nos imponemos la idea de ser felices y hacia allí vamos. “¿Por qué?”
Estoy prácticamente convencido que, mucha gente, respondería que su objetivo en la vida es ”ser feliz”. Yo no me siento muy ajeno a ello, pero, a diferencia, se qué es lo que busco. Mientras tanto, descarto todo lo que no me interesa. Tengo la fortuna de no hacer nada que no me interese y, eso, con los tiempos que corren, es un paso cercano al estado de felicidad. He escuchado -hasta hartarme- que la gente busca ”la felicidad plena” o ”plenitud en su felicidad”. Yo, por no contradecir mi estilo, digamos, no soy así. Tomo de cada cosa que me gusta, lo que mas me gusta y, de aquellas cosas que sólo generan desgano, elijo las que menos me gustan. Sirven de contraste. Es necesario tener objetivos a corto plazo, decisiones concretas y convicciones con una cuota de certeza para lograr diferenciar hacia dónde vamos y por qué.

JIM

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