El fondo de la copa rota

por Nacho Merlo

El texto a continuación, lo escribí el 08.11.2006.

Buscando entre mis cosas, casualmente lo encontré.

El fondo de la copa rota

Mientras veo que el humo se desvanece contra cada uno de los rincones de este cuarto, seco mis ojos y pienso el por qué de las cosas. Y cada vez que lo pregunto, tengo menos respuestas. Me he convertido en víctima de mis propias decisiones. A cada paso que doy, siento estar más cerca de lo que nunca quise ser. Miro al pasado con añoranza y al futuro con miedo. Pero el presente me está resultando absurdo, aburrido. Intransigente. Incluso, innecesario, porque no quiero vivir el futuro que hoy mis ojos me dejan ver.

No tengo idea –o quizás si– de cómo escapó de mis manos la situación para la cual me creía erudito. Creo que de a poco he tomado la forma de la persona que todos han querido que sea. Soy un poco cada una de las personas que cada uno de los que me rodean necesita. Y ya no lo soporto, no lo contemplo. No me interesa siquiera.

Necesito .con urgencia– vivir por y para mí. No puedo darle la derecha al tiempo de seguir haciendo de mi lo que sea, lo que fuere…lo que haya. Me encuentro sentado en un momento de mi vida en el cual todos mis objetivos –y cuando digo todos no exagero– se ven difusos. Algunos, ya no los recuerdo. Otros, no los intento. El resto, creo han dejado de interesarme hace tiempo ya.

¿Con qué derecho me doy la posibilidad de lastimarme, siendo quien más me necesita? ¿Cuántas veces me voy a golpear con la misma pared? ¿Qué sigue?
Se está haciendo insostenible e insoportable ser quien soy. Cada día, un poco más. Cada día, un poco menos.

Hoy, meses después, sólo puedo decirme, ¡cuánto asfixia la angustia!

JIM

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