La música como fuente de inspiración – 28/01/09

por Nacho Merlo

Oscuro y lejano. Como todo desde entonces. Así hemos crecido y así nos iremos..con esa amarga mezcla de sabiduría e impotencia ante la majestuosa nada eterna. En tanto, mientras tiempo tenga para escribir estas líneas, tiempo tendré para elegir su contenido. La vida es proyecto de elecciones constantes; quien pierde la capacidad de elegir, pierde la capacidad de ser quien quiera ser, de vivir plenamente. Y, bien sabemos, quien pierde la capacidad de vivir plenamente, pierde no menos que la capacidad de vivir en sí.

Desde siempre jugamos este juego de andar reprochando con gusto y obstinación; vehemencia incluso, a todo y todos aquellos que distan de nuestros modelos de ser, pensar y elegir. Allá están, entonces, todos los distintos, y de este lado, claro, estoy yo. Crecí con la ilusión de ser especial, de tener el dominio de todas mis elecciones.

Yo era chico, viajaba poco, y el mundo, cuanto mucho, terminaba a 10 cuadras de mi casa. Mis padres eran jóvenes; creo recordar tener un diente de leche y, así y todo, me gustaba –luchaba casi– elegir todo. No podía ser cómplice del azar que disponían mis padres a la hora de elegir lo que fuere.

Esa lucha constante, me ha llevado a ser, en un aspecto más que importante en lo que a mi calificación respecta, un hombre libre. Tengo la libertad de ser. Libertad de ser que empieza por preferir sentarme a escribir estas líneas escuchando On an island, de David Gilmour y no cualquier otra canción. Libertad que me hace elegir escribir nuévamente y me obliga –paradójicamente– a seguir haciendo hincapié en el valor de la libertad de ser. Porque no es mucho más que eso lo que quiero cuando quiero ser feliz: Quiero ser. Y quiero serlo libremente.

JIM

Canción: David Gilmour . On an island


Anuncios