Desconcierto

por Nacho Merlo

Se encuentra llorando sepa uno qué pena, en uno de los asientos más lejanos del tren nocturno. ¿Cuántas preguntas le ha hecho ya a la luna? ¿Ha recibido, al menos, una respuesta? Tal vez así haya sido, porque firme sigue su camino, lágrimas mediante.

Por un momento detiene el llanto, limpia algún resto de tristeza y mira, cuasi ilusionada, los restos del lugar que pudo y no supo ser: su presente, el mismo que, en este instante, va convirtiéndose en pasado al ritmo que la locomotora empuja el resto del convoy.

Seguramente encuentre un nuevo destino donde llevar el equipaje lleno de sonrisas que horas atrás pensaba no usar más. Tal vez, al bajar en su estación, decida dejar las penas olvidadas en el tren que lleva sus recuerdos. Tal vez.

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